NOCHE DE TENSIÓN EN ARRECIFES: DENUNCIAN UN ABUSO SEXUAL A UNA NENA DE SOLO 3 AÑOS
PolicialesHace 2 horas
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Una fuerte movilización vecinal se desató en el anochecer de este miércoles frente a la Comisaría de Arrecifes. Familias enteras, amigos y vecinos se congregaron para exigir justicia por un hecho que conmociona a la comunidad: el abuso sexual denunciado contra una niña de apenas 3 años.
La manifestación fue encabezada por los padres y familiares de la pequeña, acompañados por un barrio entero que decidió hacerse oír ante lo que consideran una respuesta tardía y confusa del sistema. El clima era de angustia, impotencia y bronca. En medio del reclamo, el padre de la nena fue recibido por autoridades policiales. Al salir, habló ante los presentes con la voz quebrada y el dolor a flor de piel: relató que el hecho ocurrió días atrás y que, desde entonces, solo recibió explicaciones cruzadas.
Según expresó, la policía aseguró no poder avanzar sin una orden judicial, mientras que desde el ámbito judicial les indicaron que el fiscal interviniente se encontraba de vacaciones. “No hay nadie que nos dé una solución”, resumió entre lágrimas, reclamando que no se intente justificar al acusado con supuestos problemas psiquiátricos.
La tensión emocional tuvo consecuencias inmediatas: la madre de la niña sufrió una descompensación y debió ser trasladada al Hospital Municipal, el mismo lugar donde —según trascendió— se encontraba internado el acusado del aberrante hecho. Esa coincidencia encendió aún más la indignación.
Con el correr de los minutos comenzaron a circular versiones sobre un inminente traslado del sospechoso a una dependencia policial o judicial. La multitud se movilizó entonces hacia el hospital. Allí se desplegó un amplio operativo de seguridad, con refuerzos llegados desde otra ciudad. El escenario se volvió crítico: gritos, llanto y enojo de los vecinos, mientras el personal policial intentaba contener la situación y evitar desbordes.
En medio del caos, una profesional de la salud fue la única que dio la cara ante la multitud. Sin responsabilidad alguna en los hechos, pidió calma y explicó que había llegado una orden judicial para el traslado del imputado a una unidad penal, pero que era imprescindible despejar el ingreso del hospital para concretarlo sin incidentes. Su intervención logró, al menos por momentos, bajar la intensidad del conflicto.
Arrecifes vivió horas de máxima tensión, atravesadas por un reclamo unánime: que la justicia actúe con celeridad y que el horror que golpeó a una familia no quede atrapado entre excusas, demoras y silencios.
Fuente: casospoliciales.net









