Con una inversión de 690 millones de dólares y el trabajo de técnicos y científicos formados durante décadas, esta innovación íntegramente argentina estaba muy avanzada cuando Milei llegó a la Rosada. Hoy se está arruinando.
El boom de los sectores energéticos y el crecimiento del campo no tracciona a industrias y proveedores locales, que pierden oportunidades de desarrollo.
Aplicaciones como Pedido Ya y Rappi dejaron de ser simples intermediarias tecnológicas para convertirse en guillotinas para los trabajadores que hacen repartos: administran el trabajo, procesan pagos, gestionan información estratégica y comienzan a ofrecer servicios financieros a quienes dependen de ellas para generar ingresos.
La norma sigue judicializada y la administración libertaria solo cumple con algunos pocos artículos. Las instituciones de apoyo continúan al borde del cierre y el Estado ignora más de 200 mil pedidos para acceder a una pensión.
Frente a las altas temperaturas, el cuerpo médico dispuso que la utilización de ese accesorio que refresca la temperatura corporal. Además, Tagliafico tiene fecha de regreso.