“Si quitan derechos no habrá trabajo genuino”

Octavio Argüello y Cristian Jerónimo dijeron que es preciso modificar artículos del proyecto oficial. Creen que los gobernadores van a comprender el reclamo.

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“La reforma laboral del gobierno no va a dar más trabajo y le saca derechos a los trabajadores”, afirmó el triunviro de la CGT, Octavio Argüello. Por otro lado, destacó que la central obrera habla con los gobernadores para que rechacen este proyecto. En esa misma línea se había expresado Cristian Jerónimo al advertir que desde la Casa Rosada llegan señales de cierta disposición a aceptar modificaciones al texto normativo: “Ellos saben que así como está, no pasa”, indicó.

La posibilidad de que el oficialismo acepte modificaciones es lo que llevó a la central obrera a redoblarla la intensidad de su campaña contra el proyecto. Así, se están comenzando a realizar reuniones con gobernadores, diputados y senadores para conseguir que apoyen correcciones fundamentales en el proyecto oficial.

Argüello destacó que “es una ley que hay que discutirla muy profundamente”.

En esa línea, el dirigente camionero advirtió que la central sindical viene planteando que “no desconocemos que ha habido un cambio en el mundo laboral. Creemos que la reforma hay que tratarla siempre y cuando se logre que de más trabajo y trabajo digno”, afirmó.

Por otra parte, agregó que “hay que discutir cómo le damos trabajo con el nuevo sistema laboral, pero con derechos y coberturas”.

Argüello reconoció que así como está el texto que envió el Ejecutivo “le decimos que no rotundamente porque es una ley que va en contra de los derechos y de la dignidad de los trabajadores”.

Para el cotitular de la CGT, “esta ley así como está presentada no tiene ningún sentido” ya que “no va a dar más trabajo” y por el contrario “va a precarizar más a los trabajadores”.

La cúpula de la central obrera tiene previsto reunirse la semana próxima con una nueva tanda de gobernadores. “Mientras no sea volver a la esclavitud estamos dispuestos a discutir la ley”, remarcó, e insistió en que “como está presentada la ley es totalmente judicializable”.

En caso de que no sean aceptadas sus propuestas de cambio advirtió que “estaremos en la calle protestando”.

En la misma línea se expresó días atrás otro de los triunviros. Esta vez, Cristian Jerónimo, titular del gremio del vidrio. En esa oportunidad dijo que la iniciativa libertaria no tiene todo el respaldo necesario para ser aprobada así como la envió la Casa Rosada. Es por eso que advirtió que la dirigencia de LLA “ahora está abriendo la puerta, porque sabe que así como está, la reforma no pasa”, dijo.

“Para cualquier modernización que necesite cada sector existe una herramienta estratégica que es el convenio colectivo de trabajo”, dijo. Luego, el dirigente sindical criticó la falta de espíritu de diálogo por parte del gobiern: “Para discutir una reforma de este tipo tendrían que haber construido un ámbito de negociación que nunca existió”, indicó.

Jerónimo considera que desde el vamos el texto del proyecto oficial es “malicioso” y lo dice porque considera que desfinancia tanto al sistema previsional como al sistema de salud”. En ese sentido, señaló que su efecto negativo llegará hasta las arcas de las provincias.

Para el dirigente cegetista la reforma no resolverá ningún problema porque el plan económico del gobierno provocó un deterioro en el empleo: “Se perdieron 276.000 puestos de trabajo en los últimos dos años y cerraron arriba de 20.000 empresas”.

“El Gobierno cree que las organizaciones sindicales son un obstáculo en su plan político y económico”, indicó el dirigente de la CGT y advirtió que ellos están dispuestos al diálogo con el gobierno pero señaló que debe ser genuino.

Luego, como su colega Argüello dijo que “si no somos escuchados, reaccionamos con las herramientas que tenemos”. Es más, dijo que “no descartamos nada, se hará todo lo que sea necesario”.

Luego recordó que esta próxima semana se reunirán con gobernadores más cercanos a la Rosada. La idea es convencerlos de que acompañen al menos las modificaciones.

“Quitar derechos en ninguna parte del mundo es beneficioso para ningún trabajador”, dijo y señaló que el proyecto tiene artículos que son directamente inconstitucionales.