La guerra de sucesión de la Ciudad empezó temprano

Hay conversaciones por una posible PASO en la que compitan, al menos, dos de los candidatos de la derecha.

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En el PRO, era la más vieja de las batallas: la que enfrentaba a Horacio Rodriguez Larreta con Patricia Bullrich. Fue una interna durante años que terminó en las PASO de 2023 con los dos enfrenandose con todo lo que tenían por la candidatura a presidente del PRO. Esa disputa está volviendo ahora, con miras a 2027, cuando ambos podrían competir por la jefatura de Gobierno. La diferencia, en este caso, es que ya ninguno de los dos pertenece al PRO. Y que habrá en esa pelea un tercero en discordia: nada menos que el jefe de Gobierno, Jorge Macri. Hay lugar hasta para lo insospechado: dos de los posibles candidatos conversaron sobre la posibilidad de unas PASO de los tres candidatos de la derecha.

El año arrancó con la invasión a Venezuela y, a nivel local, con la reedición de un clásico: la guerrita entre Bullrich y Larreta. Con la salvedad de que ya no es una interna del PRO sino una contienda entre dos viejos conocidos que van por el mismo objetivo, el Gobierno de la Ciudad. Larreta hizo una crítica al Gobierno de Nicolás Maduro, al que describió como “una narcodictadura”, pero hizo una salvedad: “Un principio que no se puede violar unilateralmente: el respeto a la soberanía de los Estados. Es un antecedente peligroso. Aun frente a gobiernos injustos, autoritarios y violentos .La salida para Venezuela no puede ser la imposición externa. Tiene que ser democrática”. Bullrich aprovechó esto último para atacarlo desde las sombras de Twitter: “Dios, que tibio. ¿Cómo se siente coincidir con el kirchnerismo, Horacio?“.

Larreta parecía estar esperando esta oportunidad para medirse con su ex adversaria, porque le contestó con una ironía que no suele ejercitar en las redes (terreno árido si los hay): “Quizás vos me lo podes explicar mejor, Pato”, le dijo y mostró una foto de cuando ella era parte de la Juventud Peronista ligada a Montoneros.

 
Dicen los que saben de dentro del equipo larretista midieron el impacto de ese cruce para analizar qué perfil deberá adoptar el candidato a jefe de Gobierno en 2027 ante quien -imagina- será su principal adversaria.

No obstante, no será la única. La derecha en la Ciudad tiene tres caras en 2027 y el juego ya comenzó.

De las cenizas

Como contó este diario, cuando perdió las PASO de 2023 -justamente, contra Bullrich- Larreta comenzó un plan para empezar de cero. Su primera decisión volver a la política porteña, concentrar toda su fuerza política en las elecciones de la Ciudad de mayo y presentarse solo para poder medir su caudal político sin el sello del partido. El objetivo se cumplió con un digno porcentaje.

En segundo lugar, rosca mediante, cerró un acuerdo con Oscar Zago, lo que le permitió armar un bloque de ocho legisladores que le permitirá incidir de forma decisiva en muchas de las votaciones en la Legislatura porteña.

Pero Larreta no se detiene: en pleno verano, retomo las recorridas con vecinos y está preparando sus primeros proyectos de ley, todos vinculados a la gestión (el plan de urbanizaciones de las villas, la creación de más espacios verdes que son muy reclamados y plantear la necesidad de obras clave para la movilidad y el transporte). Según dicen sus allegados, en las reuniones que está teniendo Larreta siguen apareciendo las falencias de la gestión PRO actual que el ex jefe de Gobierno sintetizó el año pasado con su frase de que “hay olor a pis” en la Ciudad. Por eso, imaginan que la candidata más peligrosa será Bullrich y no Jorge Macri.

La enviada de Milei

En el bullrichismo no saben si reirse o llorar con la reedición de la pelea electoral con Larreta. “Es como una tragedia grieta, siempre se repite”, dicen. Al mismo tiempo advierten que por como se vienen alienando las cosas, “hay altas chances de que ocurra”.

En realidad, la decisión final será de Karina Milei, con la que Bullrich intenta alinearse lo más posible. Su objetivo, de momento, es tener un buen papel en el Senado que no la enemiste con los hermanos Milei. Y cuando llegue la discusión en la Ciudad, espera que el contundente 50 por ciento que obtuvo en 2025 la ubique por encima de Manuel Adorni.

Si el jefe de Gabinete llegara a ser el elegido para competir en la Ciudad (como lo fue en mayo del año pasado), Bullrich todavía tiene la posibilidad de jugar una segunda carta: ser la compañera de fórmula de Javier Milei para la reelección, habida cuenta de la relación muerta y enterrada con Victoria Villarruel. Pero por ahora en el bullrichismo prima la hipotesis de que le tocará pelear en la Ciudad.

Según cuentan en el entorno de Bullrich, la senadora recibió una oferta del jefe de Gobierno, Jorge Macri, de ir a unas PASO llegado en caso de que lleguen en carrera para competir en 2027. Lo que le planteó el jefe de Gobierno -según indican en el entorno de la senadora- es que los distintos candidatos de derecha en lugar de dividir el voto deberían competir en unas PASO.

El que busca la reelección

En ese caso, la lógica de Jorge Macri sería conseguir que al menos alguno de los dos (Larreta o Bullrich) acepte las PASO para no tener que lidiar con ambos en una elección general. Según el bullrichismo, la senadora quedó en pensarlo, pero la verdadera decisión al respecto provendrá de Karina Milei. Una pista: en reuniones de la mesa porteña, Adorni ya dejó en claro que no quiere ir en un frente con el PRO.

De una forma o de otra, Jorge Macri buscará la reelección y el PRO se jugará mucho -o todo- en si lo consigue: concretamente, se jugará el principal bastión que le queda y el que gobierna hace dos décadas. El objetivo del jefe de Gobierno es mostrar gestión en los dos años que viene, hacer obra publica -dentro de las limitaciones del contexto nacional-, mejorar el subte.

La derrota de las elecciones de mayo, no obstante, le dejó un handicap en las minorías y mayorías de la Legislatura porteña, que implica mucha muñeca política. Por eso, ya hace un tiempo sumó a un operador de peso: Daniel “el Tano” Angelici. El viejo dirigente radical-macrista, ex presidente de Boca y ex vicepresidente de la AFA está metido de lleno en todo lo que tiene que ver con la rosca porteña. El marco de alianzas que consigan armar en 2027 pasará mucho por él.