
La fé no fue obstáculo para la delincuencia. En la mañana de este jueves, la tranquilidad de Pergamino se vio alterada cuando delincuentes ingresaron a la capilla San Ramón Nonato, ubicada en la intersección de 25 de Mayo y Lavalle, y se llevaron objetos de valor tanto material como simbólico.
El episodio fue descubierto cerca de las 9:50, cuando el párroco notó daños en un ventiluz y en una puerta balcón. Al revisar el interior del templo, constató la falta de una llave de oro perteneciente al sagrario, una pava eléctrica y varios artículos de limpieza.
La denuncia activó un rápido despliegue policial, con la presencia de personal científico para relevar huellas y rastros. La causa quedó en manos de la UFI y J Nº 6 de Pergamino, que ahora intentará dar con los responsables de un hecho que no solo golpea a la seguridad, sino también a la comunidad creyente que ve vulnerado uno de sus espacios sagrados.
Mientras avanza la investigación, la noticia generó sorpresa y malestar entre los vecinos, quienes no ocultaron su indignación: “Ya no respetan ni a Dios”, fue una de las frases más repetidas en la vereda de la capilla.
FUENTE:casospoliciales.net/









