Flávio Bolsonaro se fugó de Brasil y el gobierno de Donald Trump emitirá visas de admisión para él, su esposa Fernanda, su hija Luiza de 14 años y Carolina de 12. La jugada exhibe de manera grosera la injerencia geopolítica de la Casa Blanca. El enfoque de la derecha continental es que el derrotado candidato va a conducir la oposición desde Estados Unidos, algo que carece de todo sustento porque Flavio fue derrotado y su fuga constituye un golpe para la oposición brasileña, que ahora lo mira con recelo.
El escape fue una operación que, según parece, no resultó tan sencilla. En el aeropuerto de Iguazú, el lunes, circulaban varios agentes de la SIDE, lo que hizo presumir a las autoridades de la terminal aérea de que algo estaba por pasar. Exhibe algún indicio de complicidad del gobierno de Javier Milei, que hasta ahora se niega a reconocer el triunfo de Lula.
En Iguazú están convencidos de que Bolsonaro quiso utilizar el avión de Baires Fly, contratado por un bróker norteamericano y previsto para que salga a las 2 de la mañana del martes, con 4 pasajeros, justito los integrantes de la familia. La operación se frustró en ese momento por alguna razón desconocida hasta el momento pero finalmente se concretó en la madrugada de este miércoles.
En el medio, circularon versiones de que la operación de escape se había trasladado a Paraguay o a algún lugar del propio Brasil, cercano a la frontera. Hubo otra hipótesis de la ruta de la fuga: que los Bolsonaro hubieran emprendido el camino de la Amazonia hacia Guyana o Venezuela, como ya lo hicieron otros prófugos bolsonaristas, sembrando una pista falsa en Iguazú.
“Voy a entregar mis pasaportes, me voy a defender. No abandonaré Brasil”, dijo Flavio el lunes: 9 horas más tarde, a las 20 de ese mismo día, una caravana salió del complejo en el que vive en Brasilia y todo indica que ese fue el inicio de la fuga. Se trata del comportamiento opuesto al que en su momento tuvo Luiz Inacio Lula Da Silva: que se quedó en Brasil, rechazó la domiciliaria con pulsera, estuvo en la cárcel 580 días y salió por la anulación de la condena por el Tribunal Supremo.
Finalmente, el gobierno argentino confirmó el martes por la noche lo que había desmentido más temprano: que Bolsonaro entró al país por Misiones y abordó el avión privado que lo estaba esperando.
“La Dirección Nacional de Migraciones informa que a las 22:50 hs del dia 27/10, ingresaron por el paso fronterizo de Puente internacional Tancredo Neves en la provincia de Misiones, los ciudadanos Flavio Nantes Bolsonaro, Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro, quienes lo hicieron con documentación hábil de viaje sin ningún impedimento legal para el ingreso al país, asimismo los tránsitos fueron registrados por la autoridad de aplicación sin incidentes. Por su parte, a las 23:30 hs, la comitiva ingresante abordó un vuelo privado despachado por la compañía Baires Fly S.A con destino a la ciudad de Guayaquil, Ecuador, según se informó en el plan de vuelo”, informó oficialmente Migraciones.
Síntomas claros
El mismo domingo a la noche, conocidos los resultados, la Policía Federal de Brasil le pidió al juez Alexandre de Moraes la orden para sacarle los 2 pasaportes a Flavio Bolsonaro: el brasileño y el italiano que tiene desde 2023. El magistrado recién entregó el escrito a los uniformados el lunes. Cuando fueron a reclamarle los pasaportes, el lunes, Bolsonaro argumentó que no los tenía, que los entregaría el martes. Por esa razón, se le otorgó plazo hasta las 11. A esa hora no había entregado nada.
Para los policías, las sospechas empezaron más temprano. Las dos hijas de Bolsonaro, Luiza y Carolina, faltaron al colegio. Y cuando los policías fueron al domicilio, se enteraron de que Flavio había dejado el complejo de Brasilia en el atardecer del lunes.
Alerta en Iguazú
En la madrugada de este martes, el sitio Infobae publicó la sospecha de que Bolsonaro habría huido desde la Argentina en un Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, de la empresa Baires Fly. El aparato había despegado a las 22.14 desde Aeroparque, llegó a Iguazú a las 23.45 y pidió autorización para seguir el vuelo a Miami a las 2 de la mañana. En el pedido dice expresamente que viajarían 4 pasajeros brasileños. Todo indica que la contratación del vuelo la hizo un bolsero norteamericano.
Según se pudo saber este martes, el Gulfstream y Baires Fly son propiedad de Sergio Daniel Mastropietro, quien fuera imputado como lavador del dinero robado en la causa por el desfalco en discapacidad. Baires Fly emitió cientos de millones de pesos en facturas falsas, con vuelos que nunca se hicieron, y así se blanquearon fondos originados en las maniobras de discapacidad. El que operó el entramado fue Miguel Ángel Calvete, pero hubo reuniones de Mastropietro con Diego Spagnuolo, el titular de Andis. En la nota publicada por este diario el 7 de diciembre de 2025, se consigna que Mastropietro fue socio de Fred Machado en la sociedad So Vain y, además, fue el que hizo la presentación entre Machado y José Luis Espert.
La noticia de la fuga de Bolsonaro causó revuelo tanto en Argentina como en Brasil. No obstante, parecía inverosímil. Sin embargo, con el correr de las horas, las cosas se fueron haciendo más creíbles. Por lo tanto, los protagonistas tuvieron que reaccionar.
- El gobierno a media mañana emitió un comunicado señalando que Flavio no había ingresado al país y que no había registro en Migraciones.
- En Brasil fueron creciendo los indicios de que Bolsonaro ya no estaba en su vivienda ni contestaba su celular.
- Para despistar, Eduardo Bolsonaro, prófugo en Texas, dijo que su hermano no había escapado y lo propio hicieron un par de colaboradores del candidato.
- Al mediodía, ya transcurridas muchas horas, la fuga se hizo evidente porque Bolsonaro no aparecía por ningún lado.
- Finalmente, en medio de versiones de que el excandidato ya estaba en Estados Unidos, el gobierno argentino confirmó oficialmente el ingreso de Bolsonaro al país y su posterior partida en el avión privado.
El candidato prófugo
Pese a que Flavio dijo que no se iba a escapar, terminó huyendo porque está acusado en dos causas:
- Irregularidades y blanqueo de dinero en el financiamiento de la película Dark Horse, sobre su padre. Se investigan 10 millones de dólares atribuidos al banquero Daniel Vorcaro, hoy preso.
- Una segunda causa, que se llama Willer Tomaz, apunta a blanqueo de dinero a través de una casa de apuestas.
Por esos expedientes y otros 2, menores, es que a Flavio le prohibieron la salida del país y le pidieron que entregue los pasaportes.
Con las visas
Al caer la tarde, la Casa Blanca dijo que una vez que Bolsonaro llegue a Estados Unidos, se le concederá asilo y visas a toda la familia para que vivan en el país del norte. El plan consiste en que lidere a la oposición contra Lula, posiblemente desde Texas, donde también vive Eduardo Bolsonaro. Durante buena parte de la campaña, Lula acusó a Eduardo de haber operado con Trump para que le impongan aranceles a los productos brasileños y, además, ayudó siempre a instalar el concepto de narcoterrorismo para justificar la propuesta de intervención norteamericana en Brasil.
La posible trayectoria del avión con el prófugo y su familia también alimenta la idea de una trama en la que Trump estuvo detrás. La aeronave debió pasar por países alineados con Washington e incluso seguramente hubo una escala, aparentemente en Ecuador.
Los expertos sugieren que la ruta probable fue por Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y directo hacia Miami o Dallas. Todo requirió de las órdenes de Trump y la mano de obra del secretario de Estado, Marco Rubio. Ambos son los grandes protagonistas de la fuga, que seguramente dejará a Flavio con el sello de la cobardía.



