La omertá de la burguesía nacional de Milei

Sólo una cámara empresaria, y sin nombrar al Presidente, salió a criticar sus dichos de quemar periodistas en la hoguera. La UIA, AEA, el G-6, Amcham y el campo no pensaron en comunicados de repudio. Cuando la acumulación de poder y los negocios pasan por arriba de las instituciones.
 
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El pacto de silencio entre el sector privado -que antaño hacía un culto del reclamo de institucionalidad- y el gobierno de Javier Milei parece inquebrantable aún ante las situaciones más escandalosas. Luego de que el viernes, ante menos empresarios de los que habitualmente convoca, el Presidente pidiera una hoguera para quemar a los periodistas, sólo una cámara de empresas emitió un comunicado para alertar sobre el avance del mandatario sobre la democracia, y además esa cámara lo hizo sin siquiera citar a Milei con nombre propio.

El resto, en tanto, se mantiene en una absoluta negación de los escenarios. La que se expresó sobre el tema fue IDEA, pero otro medio sondeó al resto de las entidades con una pregunta sencilla. “¿Pensaron, ante lo que Milei dijo el viernes en la Fundación Faro, en elaborar un comunicado o dar un mensaje en rechazo?“. Los que respondieron que no lo pensaron fueron la Unión Industrial Argentina (UIA), la Asociación Empresaria Argentina (AEA), AMCHAM (la cámara de empresas estadounidenses en Argentina, el Grupo de los Seis (Sociedad Rural, UIA, Cámara de Comercio y Construcción, ADEBA, la Bolsa) y el campo en general.

Hace una semana, todos ellos emitieron un documento opinando contra un fallo de la Justicia sobre un bloqueo de camioneros a una empresa pyme. Fue una acción coral como ya ha ocurrido, años previos, con decisiones de política de Estado, discusiones del PJ con la Corte Suprema, críticas del kirchnerismo a los medios y cualquier cosa que ameritara marcar la cancha. En los años del macrismo, de hecho, se creó el Foro de Convergencia Empresarial, con el fin de tener una institución que defendiera al PRO y cuestionara a los opositores. Lo integraban dirigentes de todas las cámaras.

Los críticos de este gobierno dentro de las entidades que no se expresaron están en una pelea diaria para que esa omertá se quiebre, pero no lo logran. El alineamiento de los privados con Milei, para conservar reformas de fondo, acumular poder y tener negocios, es prioridad sobre cualquier ataque al sistema democrático.

Esa situación es central para entender qué ofrece el escenario actual de Milei y su burguesía: un Estado corrido de la regulación del poder, cediendo las herramientas y el manejo a empresarios que piensan que el régimen de convivencia social no es lo más importante de sostener. Algunos, de hecho, se asustaron con el triunfo de Lula en el ballotage brasilero, analizando que la reacción social, en algunos países, no parece ir en la misma dirección que sus deseos. También quedaron a destiempo con la opción fetiche del establishment. Patricia Bullrich, la senadora del oficialismo, dijo sobre lo de Milei en Faro que el Presidente pasó un límite. Los empresarios no se animaron ni siquiera a exponerlo.

IDEA habló, pero en “anónimo”

IDEA, el instituto que organiza el coloquio empresario en Mar del Plata, es un polo afín a las ideas liberales. Históricamente reacio a posiciones donde el Estado tiene más poder. Aún así, fue la única entidad que se expresó sobre los desbordes presidenciales.

En un comunicado, precisaron que “la libertad de prensa y el respeto por las ideas, aun cuando existan diferencias, son pilares fundamentales de la convivencia democrática. Desde IDEA consideramos que el debate público debe desarrollarse en un marco de pluralidad de opiniones, diálogo y respeto, sin agravios ni descalificaciones”.

En esa línea, evitaron pronunciar la palabra Milei al aseverar que “quienes fueron elegidos para gobernar deben actuar con responsabilidad y contribuir a un debate público respetuoso. Los agravios a periodistas en el ejercicio de su función contradicen ese deber”.

IDEA concluye que, “en un contexto en el que la ciudadanía realiza un esfuerzo colectivo para alcanzar la estabilidad y el desarrollo del país, desde IDEA insistimos en la necesidad de promover y respetar la libertad de prensa y de expresión, y de sostener un debate público basado en el respeto, la tolerancia y la responsabilidad”.

Faro raleado

Tal como publicó este diario en su edición del domingo, el evento de la Fundación Faro tuvo, esta vez, menos concurrencia que la habitual. Una muestra de desgaste del empresario común, pero a la vez un cierre de filas del Círculo Rojo libertario, que hizo presencia y puso dinero en el think tank de la batalla cultural libertaria.

Aceptaron pagar 25 mil dólares por cabeza o 300 mil por una mesa en el Yacht Club de Puerto Madero los anfitriones, los Neuss, el grupo que se está quedando con buena parte de los negocios en la era libertaria. También estuvieron José Luis Manzano, Hugo Eurnekian, Bettina Bulgheroni (CICYP y PAE), Marcelo Mindlin, el dueño de Swiss Medical, Claudio Belocopitt y líneas medias de Techint. Se hizo ver, además, el hombre fuerte de Marcos Galperín en Mercado Libre, Juan Martín de la Serna.

Todos ganadores y pocos “perdedores” del modelo, entre ellos Gustavo Weiss, titular de la Cámara Argentina de la Construcción. El que pegó el faltazo fue Martín Rappallini, el presidente de la UIA. Sin embargo, estuvo apoyando en las últimas medidas del Gobierno contra el contrabando, mientras la casa que el conduce reportó una caída del 3,4 por ciento de la producción en septiembre.