“A razón de la escalada mediática por la presencia de un avión privado en el Aeropuerto Internacional de Iguazú, las autoridades procedieron a iniciar controles correspondientes a la aeronave y tripulación”, dice el texto oficial y agrega que “se constató que la documentación de la empresa se encuentra en regla y no se presentó ningún plan de vuelo que incluya a la familia Bolsonaro”.
Como se ve, las informaciones son contradictorias. Una posibilidad es que se había puesto en marcha un plan de fuga y por alguna razón se frustró.
Los Bolsonaro, acostumbrados a escapar
Parece insólito que un candidato que recogió 60 millones de votos emprenda la fuga. Resulta poco verosímil. Pero hay algunos elementos que, como mínimo, obligan a verificar la versión:
- El hermano de Flávio, Eduardo, está en Estados Unidos, fugado de la justicia brasileña. Es más, Eduardo le dijo públicamente a Flávio que debía irse de Brasil hacia Estados Unidos.
- Jair, el padre de Flávio, expresidente, también planeó escapar de Brasil y asilarse en la embajada de Estados Unidos o en la de Argentina. Los datos surgieron de una investigación que hizo la Policía Federal del vecino país.
- Flávio dijo el lunes que no se iría de Brasil, pero en sus palabras hay poca credibilidad. Ya mintió o se contradijo en numerosas oportunidades.
¿Dónde está Flávio?
Según publicaciones brasileñas, la Policía Federal está investigando dónde está el candidato que disputó el balotaje el domingo.
El contexto político también abre sospechas. Flavio fue abandonado por Donald Trump, quien tácitamente admitió el resultado y dijo que “Lula me cae muy bien”.
A eso se suma que casi todos los países reconocieron la victoria del candidato del PT, incluyendo los alineados con la derecha. Así lo hicieron los presidentes de Chile, Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia, El Salvador, todos con muchísima más sintonía con Bolsonaro que con Lula.



