Respecto de las herramientas preferidas para esa mediación, la mayoría de los encuestados rechaza las condonaciones masivas y se inclina por el establecimiento de reglas claras. El 61,3% exige regular las condiciones de otorgamiento de los préstamos, la transparencia de las tasas y la adecuación de los plazos a los calendarios de cobro; el 23,6% se manifiesta a favor de esquemas de refinanciación a través del Banco Central; y únicamente el 7,5% apoya la condonación de deudas por vía legislativa.
Los datos confirman que entre las principales preocupaciones sociales está el nivel de los ingresos, que no alcanzan a cubrir los gastos corrientes del mes en la mayoría de los hogares. El endeudamiento opera como un sostén para esos consumos básicos y traslada el problema al sistema financiero. Mientras, el gobierno mira otra peli.



