Asimismo, destaca LCG que “nuestra proyección para los próximos meses es una inflación estabilizada algo por debajo del 2% mensual. Pero hay que decir que una actividad más dinámica o eventuales tensiones en el mercado de cambios (probables en la víspera de las elecciones) podrían significar un freno para este tibio proceso de desinflación.
Christian Buteler, en tanto, precisó que el propio Presidente “estimaba que en 18 o 24 meses la inflación iba a ser cero, y septiembre fue el mes 30. Es un poco la muestra de que, dentro de este esquema, que ajusta precios por inflación pasada, es difícil bajar y lo que vemos es que te mantiene en torno al 2 por ciento”. El economista agregó que, además, “hay que ver qué pasa en octubre en combustibles, que va a pegar. Vamos a estar de nuevo en torno al 2 por ciento”.
En la misma línea, Claudio Caprarulo, de Analytica, aseveró que “en octubre, alimentos no cede e impacta la suba de combustibles. Difícil que desacelere”. Por su parte, Hernán Letcher, del CEPA, recordó que “si la medición (actualizada de IPC que Milei se negó a usar) se hubiese aplicado desde finales de 2023, el diferencial habría sumado 13,2% adicional de incremento de precios”.



