El caso fue denunciado en la Comisaría Tercera de Pergamino y quedó caratulado como “Defraudación Informática”, iniciándose las actuaciones correspondientes para determinar quiénes estuvieron detrás de la maniobra y establecer el destino del dinero transferido.
El episodio vuelve a poner en alerta sobre las modalidades de estafa en las que los delincuentes se hacen pasar por representantes de bancos, tarjetas o entidades reconocidas para obtener datos y conseguir que las propias víctimas realicen transferencias.
Desde las autoridades recomiendan no realizar transferencias ni brindar claves, códigos de seguridad o información bancaria ante llamados inesperados y, ante cualquier duda, comunicarse directamente con la entidad a través de sus canales oficiales.



