Una metalúrgica debe dos meses de sueldo y ofreció pagar con 300 kilos de bronce

Entrevistado en Radio 750, un empleado con 32 años de antigüedad contó la situación que atraviesa la empresa. “Los dueños han desaparecido”, lamentó.
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Ver la evolución de las empresas en Argentina marca con muchísima precisión la actualidad del sector productivo. Esta vez el botón de muestra llega con Vaspia, una metalúrgica de Lanús Este, que debe más de dos meses de sueldo y ofreció pagarles a sus trabajadores con 300 kilos de bronce, es decir, lo que sobró de la última producción.

La historia la contó por Radio 750 David Gallego, trabajador con 32 años de antigüedad en la fundición, quien dijo que el mayor reclamo que hoy tienen los empleados es alcanzar algún tipo de solución, ya sea a través de despidos y el consiguiente pago de indemnizaciones o comprando más materia prima para seguir produciendo.

“Lo que pasó es que los dueños han desaparecido. No dan respueta. No nos pagan. Han descontado de la jubilación, de la obra social. Y no hay ningún tipo de respuesta. Nos siguen teniendo en la fábrica. Estamos en un limbo y sin ningún tipo de respuesta”, describió Gallego en La Mañana de Víctor Hugo Morales.

El trabajador contó además que la fábrica está desde mediados de los años 60 y que la mayor parte de los trabajadores tiene entre 20 y 30 años de antigüedad. Toda una vida dentro de la empresa.

“Ahora somos 60 trabajadores adentro de la fábrica, venimos igual, pero hace dos meses y medio que no cobramos y no tenemos ningún tipo de respuesta”, lamentó.

La única propuesta patronal fue pagar con el bronce sobrante de las producciones: “Nos ofrecieron 300 kilos de bronce. Lo que estaba en el horno. No es nada. Es lo que les sobraba. ¿Con eso qué hacemos? Nos deben dos meses y el aguinaldo”, continuó.

En paralelo, la crisis de la metalúrgica Vaspia S.A.I.C. sumó un nuevo capítulo este martes con el apagado del último horno de fundición que permanecía en funcionamiento y la autorización por escrito a los trabajadores para disponer de la materia prima que quedaba en la planta.

La fundición ya había paralizado su producción por falta de insumos y la empresa dejó de pagar los salarios desde julio.