También en el comercio el empleo aparece lejos de una recuperación. El 84,3 por ciento de las empresas prevé mantener su cantidad de trabajadores durante los próximos tres meses, mientras que el 13,5 por ciento anticipa una reducción y solo el 2,2 por ciento planea incorporar personal.
El cuadro que surge de ambas encuestas es el de una economía donde la estabilidad no equivale a recuperación. Entre la caída de la confianza industrial y la neutralidad del comercio aparece un mismo dato de fondo: el deterioro de la demanda interna es el principal límite para crecer. La industria enfrenta además la competencia importada y un escenario financiero restrictivo, mientras que el comercio carga con costos laborales y de financiamiento.



