Caída de la inversión en infraestructura
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La inversión pública en infraestructura cayó a mínimos históricos pese al fuerte ingreso de divisas generado por los principales sectores exportadores. Durante 2025, el agro, la energía y la minería aportaron, junto con otros sectores relevados, 47.099 millones de dólares netos, mientras el Estado nacional destinó apenas 2.427 millones de dólares a gasto de capital. La relación fue de sólo 5 centavos invertidos en infraestructura por cada dólar que ingresó al país, según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG).
El contraste se profundizó durante 2026. En el primer semestre ingresaron 25.775 millones de dólares y la inversión pública alcanzó apenas 982 millones, menos de 4 centavos por cada dólar. El IAG remarcó que nunca la relación entre el aporte de divisas y el gasto estatal en infraestructura había sido tan baja. La comparación histórica muestra la magnitud del retroceso: en 2003 el Estado invertía 10 centavos por cada dólar ingresado, mientras que en 2015 esa relación había alcanzado un máximo de 83 centavos.
El recorte tiene su correlato en la actividad de la construcción, uno de los sectores más afectados por el ajuste. En julio registró una caída mensual de 4,5 por ciento y se ubicó 24,4 puntos por debajo de noviembre de 2023. Desde el comienzo de la actual gestión, además, se perdieron alrededor de 65.000 puestos de trabajo registrados en el sector. Entre los insumos vinculados a la obra, el asfalto mostró una contracción interanual de 23,1 por ciento. A esto se suma que la construcción todavía se mantiene 23 por ciento por debajo de los niveles de 2023, sin señales de una recuperación sostenida.
La situación también alcanza a Vialidad Nacional. Según el IAG, durante todos los meses de 2026 el organismo gastó menos de lo que recibió solamente por su participación en la recaudación del impuesto a los combustibles. Desde el cambio de gestión, recibió por ese concepto 2,3 billones de pesos constantes de agosto de 2026, mientras que su gasto total fue de 2,1 billones.
El deterioro de la infraestructura aparece así como una de las contracaras del ajuste fiscal. Mientras crece el ingreso de dólares proveniente de sectores exportadores, una proporción cada vez menor de esos recursos tiene como correlato inversión estatal en rutas, obras y otras partidas de capital.

