
El Gobierno renovó el bono de 70 mil pesos para jubilados y pensionados que será abonado con los haberes de septiembre próximo. La suma, que se mantiene congelada desde hace 30 meses, también alcanzará a beneficiarios de distintas prestaciones previsionales y no contributivas que otorga el Estado.
Desde su puesta en marcha, en marzo de 2024, el Bono Extraordinario Previsional se mantiene en el mismo monto sin contemplar el 180 por ciento de inflación acumulada desde entonces y la pérdida del impacto en los haberes que ello implicó.
Con esa suma, la persona que cobre una jubilación mínima que en la actualidad es de 428.633 pesos pasará percibir 498.633 pesos y no llegará a cubrir el costo de la canasta de indigencia, que según los datos oficiales asciende a 708 mil pesos.
Los 70 mil pesos no remunerativos y equivalentes a tres kilos y medio asado serán también para los beneficiarios de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y quienes perciban pensiones no contributivas por vejez, invalidez y para madres de siete hijos, pensiones no contributivas y pensiones graciables a cargo de la ANSES.
Quienes perciban un haber superior al mínimo también podrán acceder al beneficio, pero el monto será menor: será equivalente a la suma necesaria para que el total de las prestaciones.
En el caso de las pensiones con más de un copartícipe, todos los beneficiarios serán considerados como un único titular a los efectos de determinar el derecho al bono.
La medida fue dispuesta mediante el Decreto 824/2026 y entre sus considerandos cuestiona la ley movilidad jubilatoria (27.609) votada en 2021 porque, según la argumentación, no contemplaba adecuadamente la evolución de los precios y generó un deterioro particularmente significativo en los ingresos de los adultos mayores.


