Un nuevo hostigamiento a la prensa en la Casa Rosada

Los primeros acreditados en llegar este lunes descubrieron que sus pertenencias habían sido revisadas y movidas de lugar. Sospechan que alguien ingresó a la Sala de Prensa durante el fin de semana.
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En el marco de las amenazas del gobierno de la Libertad Avanza a la prensa, esta mañana la sala de periodistas de la Casa Rosada amaneció con todos los cajones abiertos. Los primeros periodistas en llegar a cumplir con su trabajo diario después del fin de semana descubrieron que sus pertenencias habían sido revisadas y algunas de ellas dejadas sobre los escritorios o en lugares donde no estaban antes.

Durante los gobiernos anteriores, la sala de prensa de la Casa de Gobierno tenía llave. Después de que el último periodista se iba, era cerrada hasta el día siguiente. Eso cambió con el gobierno de la Libertad Avanza y ahora queda abierta. En ese contexto, alguien habría ingresado el fin de semana y dejó huellas de la intomisión.

El episodio se da en el marco de las amenazas e insultos que el propio Presidente propina a diario a los periodistas y también con el antecedente de que el de La Libertad Avanza fue el primer gobierno en democracia en cerrar la sala de periodistas de la Casa de Gobierno por once días.

La Casa Militar, que es la encargada de cuidar la seguridad dentro de Balcarce 50, reforzó sus tareas de control a los periodistas después del cierre de la sala entre el 23 de abril y el 4 de mayo. Casa Militar había realizado una denuncia en el Poder Judicial por un supuesto caso de “espionaje” de un periodista de TN, que fue desestimado por la justicia.

Desde ese momento, con la sala reabierta con restricciones, los controles del personal de seguridad son excesivos con los periodistas.

Cambiaron la puerta de ingreso para la prensa, someten a los trabajadores de los medios de comunicación a un doble control para la detección de metales, los anotan en una lista al entrar y salir, les hacen dejar las credenciales, no los dejan circular por los pasillos y hasta a veces los siguen para ir al baño o cuando hablan por teléfono.