Extranjerización de tierras: “Lo que hace el gobierno es nefasto”
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El doctor en Historia y magister en Estudios Culturales de América Latina por la Universidad de Buenos Aires, Matías Oberlin, explicó por Radio 750 qué hay detrás del intento del Gobierno de voltear la llamada Ley de Tierras.
Con una serie de artículos, el Gobierno de Javier Milei impulsa la llamada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que entre sus artículos suspende el corazón de la normativa vigente desde el 2011.
Ante la pregunta de Mejor que mañana, Oberlin explicó: “El pueblo argentino tomó dimensión del asunto. El Gobierno quiso meter el tema por debajo de la puerta, con una la ley con un título de fantasía”.
¿A qué se refiere con esto? A que con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada el Gobierno pretende, “con una serie de artículos, derogar el corazón de la Ley de Tierras”.
“Es centralmente nefasto lo que están haciendo. Porque en un sólo artículo derogan los más importantes. Son todos los artículos que desde el 2011 le ponen un límite al proceso de extranjerización”, afirmó.
Y añadió: “Extranjerización que no tiene que ver con las personas que vienen a trabajar la tierra, sino a grandes capitales, magnates”.
La normativa del 2011 fija una serie de límites, como que extranjeros no puedan comprar más de un 15 por ciento, que no se puedan quedar con espejos de agua ni que sean de una sola nacionalidad.
“Todos esos artículos ,además de los que fijan que no se pueden quedar con zonas de frontera, los derogan de una manera obscena. Lo tratan de meter en un artículo para que no nos enteremos”, afirmó el especialista.
Por eso, dijo: “La ley funciona como un marco regulatorio. Hay 36 departamentos que exceden la ley. La ley rige hacia adelante, pero no hacia atrás”.
Sin embargo, con estos cambios, el Gobierno de Milei lo que busca no es impulsar la inversión, sino otorgar aquellos territorios que para el país son estratégicos.
La Ley de Tierras “trata de evitar la venta porque la tierra es un bien escaso y necesario para la vida”.
“No es una mercancía, pero cuando está controlada por grandes poderes extranjeros, perdés la capacidad de desarrollar los recursos”, afirmó el historiador.
Y añadió: “La ley está hecha para aumentar la presión sobre estos departamentos. Porque cuando uno mira el total de tierra extranjerizada, ve que hay 13 millones de hectáreas, que es el tamaño de Santa Fe”.
“Hay un 10 por ciento que se podría vender sin correrle una coma a la ley. ¿Por qué esa voluntad del Gobierno? Porque aumenta la presión en estos puntos críticos que están en zona de frontera y están en terrenos críticos. Lo que se pierde son zonas estratégicas”, cerró.

