Ángel López murió golpeado y con neumonía

El virus volvió más vulnerable la situación del chico y denota la falta extrema en su cuidado.
Policiales11 de mayo de 2026OtrasVocesOtrasVoces

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La defensa del padre de Ángel López, el niño de 4 años que murió por golpes, aparentemente de su madre biológica y su pareja --Mariela Altamirano y Kevin Michel González-- en Comodoro Rivadavia, sostiene que el menor sufría de neumonía al momento de su deceso, según un estudio histopatológico. Con este análisis, se busca remarcar la condición de especial vulnerabilidad del pequeño para demostrar la grave falta de cuidado que pesaba sobre los imputados.

Roberto Castillo, el abogado que representa a Luis López, el padre del niño, señaló: “Hay una enfermedad preexistente que es respiratoria. También están los impactos en la cabeza que provocaron un edema cerebral y un paro cardiorrespiratorio.” El padre del niño cuestionó los resultados del informe médico y aseguró: “están queriendo encubrir a los asesinos y que ellos queden en libertad”.

Sobre la autopsia preliminar, el abogado insistió: “Dice que la causal de muerte son los 22 impactos. Y el histopatológico sostiene que hay una enfermedad preexistente. No se tiene que leer de manera aislada. Una persona con una enfermedad respiratoria recibe 22 impactos en la cabeza y la van a terminar matando”. “Desde nuestro punto de vista, el histopatológico no modificó la plataforma fáctica, la acusación es la misma. La enfermedad respiratoria preexistente que padecía el menor no constituyó la causa de muerte, sino una condición de especial vulnerabilidad que agravaba aún más el deber de cuidado que pesaba sobre los imputados”, continuó Castillo.

Este viernes 8 de mayo, el querellante publicó sus redes sociales: “Mañana van a ser testigos de la construcción de un relato ficticio destinado a manipular la opinión pública en la causa de Ángel. Nos van a querer hacer creer una versión distorsionada del brutal asesinato”. Y agregó: “Intentan instalar un relato, de manera falsa, que implica que el menor murió de una neumonía. Si una persona está en crisis con la neumonía, sumada a los 22 impactos, es muy probable que el desenlace sea fatal”. La defensa de los acusados pretende tomar el peritaje que advierte la neumonía del niño como un cambio trascendental en el caso.

“Es cierto que el histopatológico habla de una enfermedad preexistente respiratoria. Hay gente que es asmática y vive hasta los 80 años. Si entra en una crisis mediante una golpiza y no lo llevas a un hospital y lo abandonas, probablemente lo estás matando. Al tener un cuadro crítico, es mucho más vulnerable pero eso no te quita responsabilidad de los 22 impactos en la cabeza”, replicó.

“La querella mantiene el homicidio agravado para ambos imputados. Sostiene que la causa de la muerte fue la expresada por la autopsia oficial incorporada al expediente, que son 22 impactos en la cabeza, compatibles con golpes reiterados de extrema violencia. Entendemos que la enfermedad respiratoria sólo pone al menor en una posición de máxima vulnerabilidad, razón por la que se agrava la conducta de los asesinos”, remarcó Castillo.

El abogado se explayó sobre el documento forense que refirió a “más de 20 focos de sangrado interno con infiltraciones hemáticas y colecciones hemáticas subgaleales en distintas regiones del cuero cabelludo y cráneo”. La querella sostiene su argumento en la historia clínica del Hospital Regional que “da cuenta de que Ángel era un niño previamente sano y que, aún luego de las maniobras iniciales de reanimación, presentaba saturaciones de oxígeno conservadas de 99% y 100%, estabilidad hemodinámica y parámetros respiratorios controlados mediante asistencia mecánica”.

“Lo que motivó el cuadro crítico no fue una insuficiencia respiratoria infecciosa terminal, sino un colapso neurológico devastador evidenciado desde el ingreso por edema cerebral difuso generalizado, hipertensión endocraneana, herniación del tronco cerebral y de las amígdalas cerebelosas”, resaltó.

Por último, el abogado consideró: “Las manifestaciones respiratorias detectadas posteriormente deben interpretarse como complicaciones secundarias del paro cardiorrespiratorio, del coma profundo y del cuadro terminal postraumático, y no como una causa autónoma capaz de explicar por sí sola el fallecimiento del niño”.

Cristian Olazábal, el jefe de fiscales de Comodoro, también aseguró que para el Ministerio Público lo esencial no cambia tras el descubrimiento de la enfermedad y reafirmó que la causa sigue teniendo como eje que la muerte se dio por los maltratos que sufría Ángel. “Para mí nada cambió, hay un niño fallecido y los responsables son los inculpados. Cuando tengamos el informe pediremos precisiones y designaremos consultores expertos externos para que nos aporten conclusiones. No nos vamos a quedar con un solo dictamen”, resumió Olazábal. De esta forma Altamirano y González siguen siendo los acusados de homicidio, la primera por comisión por omisión --es decir, no proteger a su hijo del maltrato-- y el segundo por ser el maltratador de la víctima.