
Los movimientos sociales anunciaron una nueva jornada de lucha para este jueves, con cortes de rutas y ollas populares. El motivo principal es reclamar al gobierno la continuidad del salario social complementario y el envío de alimentos a los comedores. Aunque el ministerio de Capital Humano cumplió la orden de la Justicia de no suspender el programa Volver al Trabajo, lo hizo apelando al mismo tiempo la decisión judicial, es decir que no hay seguridad sobre si el próximo mes los 900 mil titulares del programa lo seguirán cobrando. Por otra parte, los movimientos reclaman que se actualice su monto, que actualmente es de apenas 78 mil pesos.
En la protesta van a confluir todas las organizaciones, tanto las que adhieren a la Unión de Trabajadores de la Economía Popular como las del Bloque Piquetero y las de Territorios en Lucha.
La jornada es parte de un plan de acción escalonado de los movimientos frente a la decisión del gobierno nacional de eliminar los programas sociales. La motosierra libertaria abarcó las dos grandes vías por donde el Estado asistía a la población más pobre: el reparto de alimentos y el salario social complementario.
Con la asistencia alimentaria el panorama es de un ajuste brutal. A pesar de que nueve fallos judiciales le ordenaron al ministerio de Capital Humano restituir el envío de insumos a los comedores de las organizaciones sociales y no interrumpir los programas asistenciales, el ministerio continúa incumpliendo esos mandatos. La gestión mileísta también ha cortado el envío de los fondos para alimentos destinados a las provincias: así lo acaba de denunciar el gobernador Axel Kicillof, que suspendió por 90 días de la entrega de los módulos alimentarios del programa MESA debido al retiro del financiamiento por parte del Gobierno Nacional, que anteriormente cubría el 40% del costo del programa.
Con el salario social complementario la situación no es mucho mejor, ya que el gobierno lo fue desarmando por etapas. Este salario social se pagaba a través del programa Potenciar Trabajo y llegaba a más de un millón de trabajadores informales o de la economía popular. En febrero del 2024, el ministerio de Capital Humano lo desenganchó del salario mínimo: hasta ese momento, el salario social equivalía a la mitad de un SMVM y se actualizaba de manera automática, pero al ser desenganchado su monto quedó a criterio de lo que fijara el gobierno, que lo congeló. Sin nuevos aumentos, se fue desvalorizando.
Por otra parte, el antiguo programa Potenciar fue dividido por Capital Humano en dos programas, el de Acompañamiento Social y el Volver al Trabajo. El Volver agrupó al 90 por ciento de los beneficiarios (tiene más de 900 mil titulares); a principios de abril, el gobierno anunció su finalización.
La referente Johana Duarte señaló que con la protesta “vamos a defender el salario social como un derechos conquistado y también a reclamar la paritaria del sector, porque los 78 mil pesos sean actualizados de manera urgente”
A su vez, el titular de la UTEP, Alejandro Gramajo llamó a “encadenar las luchas para terminar con esta pesadilla”. “Ya no quedan dudas de que este gobierno está ejecutando un plan de miseria planificada que en términos sociales está generando un retroceso muy grande; si no somos capaces de frenarlo, el deterioro puede ser irreversible”.


