Aumentos para todos los gustos
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Mayo arranca con una nueva tanda de aumentos en servicios esenciales que presionarán sobre el costo de vida. El impacto será transversal: transporte público, prepagas, agua, telefonía y tarifas energéticas volverán a ajustarse, configurando un escenario de subas generalizadas que golpea directamente el bolsillo.
El transporte público volverá a ubicarse entre los principales motores del aumento del gasto cotidiano. Desde el 1 de mayo, colectivos, subtes y peajes en el Área Metropolitana de Buenos Aires registrarán una suba promedio del 5,4 por ciento, en línea con la fórmula que combina inflación más un adicional fijo. En la Ciudad, el boleto mínimo de colectivo pasará a 753,74 pesos para los primeros 3 kilómetros, mientras que los tramos más largos alcanzarán los 966,61. En la provincia de Buenos Aires, el piso será aún más elevado: 918,35 pesos para el tramo inicial y hasta 1.259,07 en recorridos extensos.
El subte también ajustará sus tarifas y el viaje con tarjeta SUBE registrada se ubicará en 1.490 pesos, mientras que sin registrar llegará a 2.369,10. A esto se suman los incrementos en peajes, donde los autos livianos pagarán 4.319,63 pesos en horarios normales en las autopistas 25 de Mayo y Perito Moreno, y hasta 6.121,62 en hora pico. En la autopista Illia, los valores serán de 1.799,66 y 2.544,99, respectivamente.
En paralelo, las empresas de medicina prepaga aplicarán aumentos que irán del 3 al 3,9 por ciento en las cuotas mensuales, una suba que también impactará en los copagos. El ajuste se ubica en línea con la inflación reciente, pero consolida una dinámica de encarecimiento sostenido del acceso a la salud, especialmente en un contexto de ingresos que no logran recomponerse al mismo ritmo.
El servicio de agua también tendrá una actualización del 3 por ciento en mayo, como parte del esquema de aumentos mensuales que el Gobierno fijó hasta agosto. Con este ajuste, la factura promedio sin impuestos se ubicará en torno a 29.967 pesos, aunque con diferencias según el nivel zonal: 35.325 para zonas altas, 32.081 para medias y 25.777 para las más bajas. El esquema busca evitar saltos abruptos tras el atraso tarifario acumulado el año pasado, cuando los incrementos estuvieron limitados al 1 por ciento mensual.
En el caso de las telecomunicaciones, la empresa Movistar confirmó una suba del 3,5 por ciento en sus planes móviles a partir de mayo, sumando presión sobre un rubro que ya venía registrando incrementos periódicos en los últimos meses.
A estos ajustes se suman los cambios en las tarifas de energía eléctrica en la provincia de Buenos Aires, donde comenzará a regir un nuevo cuadro tarifario que incluye modificaciones en subsidios, actualización de costos de distribución y nuevos cargos que impactarán directamente en la factura final. Entre ellos se destacan el Valor Agregado de Distribución, el Cargo Transición Tarifaria y otros componentes que reflejan la reconfiguración del esquema energético.
El trasfondo de estos aumentos muestra una estructura de costos que se traslada de manera progresiva a los usuarios. Según datos recientes, en abril los hogares del AMBA cubrieron en promedio el 61 por ciento del costo real de los servicios públicos, mientras que el Estado aportó el 39 restante.

