
La producción metalúrgica atraviesa un nuevo retroceso —con una caída superior al 10 por ciento interanual y niveles de capacidad ociosa que en algunos segmentos alcanzan hasta el 60— en un escenario marcado por la debilidad del mercado interno y el freno de la obra pública.
El deterioro del sector fue advertido por empresarios de distintas ramas y regiones del país, quienes señalaron que la contracción del consumo interno se consolidó como el principal factor de la caída. A esto se suma la paralización de proyectos de infraestructura impulsados por el Estado nacional y cambios en la demanda de sectores clave como petróleo, gas y agroindustria, que históricamente funcionan como motores de la actividad metalúrgica.
El panorama surge de un informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), donde también se advierte sobre el impacto de la apertura comercial en un contexto de competencia desigual. Según los industriales, los productos importados —en especial provenientes de China y Brasil— ingresan al mercado local con ventajas vinculadas a esquemas de subsidios en sus países de origen, mientras que la producción nacional enfrenta una elevada presión impositiva.
Otro de los puntos críticos señalados es el impulso a la importación de maquinaria usada, una medida que, según el sector, debilita la cadena de valor local y reduce la demanda de bienes de capital producidos en el país. Esta dinámica pone en riesgo la continuidad de pequeñas y medianas empresas, con impacto directo sobre el empleo.
“El retroceso del consumo es muy fuerte y afecta tanto a productos nacionales como importados. En febrero hubo una caída del 10,3 interanual y ocho de los sectores metalúrgicos registraron variaciones negativas”, afirmó el presidente de ADIMRA, Elio Del Re.
El dirigente también advirtió sobre las consecuencias de sostener un esquema económico centrado únicamente en la desaceleración de la inflación. “Para que haya compradores tiene que haber salario. Si no se toman decisiones de política industrial, el sector puede entrar en una fase más crítica”, sostuvo.


