Víctor Hugo, a Caputo: “El asunto es moral, pedazo de fugador”
OtrasVoces
Mientras el gobierno se devana los sesos para ver cómo maneja lo de los viajes de Manuel Adorni en aviones a chorro, Caputo le da una capa del barniz inmoral que caracteriza a todo el gobierno.
Adorni peña con su sonrisa impostada, lejos del socarrón ganador que como un turro manejaba ante los periodistas que son nada más que eso, pobres periodistas que vienen a molestar al chanta nacional como bien dijo Aliverti el fin de semana.
Y mientras tanto Caputo dice que los préstamos del Banco Nación son legales. ¡Es la moral, estúpido! Así sea legal porque firmaron los papeles, nombre, apellido, dirección, DNI, sello, ventanilla y retiro de la plata. Nadie discute eso. Pero el asunto es moral, pedazo de fugador.
Y los Panamá Papers no son una caja de seguridad como la que se tiene en casa. Y el préstamo a cien años para tus clientes, también es legal. Pero son asuntos reñidos con lo moral. No son hechos decorosos, honrados, decentes.
No se le pide a Caputo que lo entienda. Juegan en las grandes ligas, como decía Marcos Peña. Las ligas de los tahúres internacionales. De los ladrones de guante blanco.
Ayer Ricardo Ragendorfer escribió una semblanza de Adorni en Tiempo Argentino. Después de recibirse de contador empezó a ver por dónde podía rascar para llegar a su meta de hombre rico y triunfador.
Ahora cuando se afeita con lija, los pasajes de su recorrido marcan la persistencia y el estilo de su llegada al olimpo con el pelo peinado para adelante en el look emperador, abrazado a Milei como pudo ser cualquiera que se cruzara en su ruta de la ambición.
Cuenta Ragendorfer: He aquí algo que lo pinta de cuerpo entero: ese día lo llamó un productor de Etchecopar (su amigo que solía tirarle unos pesos mensuales) para sacarlo al aire. Fue su secretaria quien se puso al habla, a la que él le mandó a decir:
–El licenciado Adorni no da entrevistas.
Caputo y Adorni son la moral como política de Estado que proclama Milei. Y por estos tipos es que no se puede poner la vida en pausa.

