Ajuste en Pami y castigo a quien resista
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Unos 300 contratos de trabajadores contratados como monotributistas vencieron ayer en la delegación Rosario del Pami. De todos esos, solo Melina Gutiérrez tiene la considerable certeza de que el suyo está en la mira del administrador libertario Pablo Flores para dejarlo caer definitivamente, pese a los 9 años de labor que desarrolló en los policlínicos I y II. Pero ocurre que ella es secretaria general de la junta interna de ATE Pami en Rosario, y aunque asume que la quieren “sacar del medio”, la tensión dispara por estas horas.
Hoy habrá movilización de trabajadores y jubilados de ATE, y ruido de pelea jurídico constitucional en el anexo de Sarmiento 422, contra la gestión nacional de la obra social que pretende echar sin causa a una representante sindical. Ella lo asume como una represalia directa por su actividad gremial y por haber denunciado el vaciamiento paulatino de los policlínicos I y II de Rosario.
“Hace nueve años que trabajo en el Pami como monotributista. Soy contratada, cobro un monto fijo por ir a trabajar todos los meses, sostenido en el tiempo. Hoy (por ayer) vencen unos 300 contratos, el mío es uno, y ya me hicieron saber de manera informal que no me lo renovarán”, explicó Gutiérrez a Rosario/12.
“El viernes se comunicaron conmigo de manera extraoficial para informarme que yo no estaría dentro de la nómina de la renovación del próximo contrato”, relató. Según detalló, la decisión habría sido tomada por Flores, el administrador de los policlínicos, y no estaría acompañada de ninguna justificación formal. “No existe una causa de la baja de mi contrato. Yo voy a trabajar todos los días, tengo evaluaciones anuales sumamente favorables”, sostuvo.
La dirigente remarcó que, en casi una década, apenas tuvo una licencia por enfermedad y cumple funciones regularmente además de su rol sindical. “Soy la única de Rosario a la que el instituto decide dar de baja. Eso nos lleva a pensar que esto es una cuestión netamente política”, afirmó. Y agregó: “Está atentando contra ATE, que es la organización a la cual yo represento”.
Para Gutiérrez, su posible despido no puede leerse por fuera del conflicto que atraviesa el Pami Rosario. “Tiene que ver con alzar la voz y salir a decir todo lo que ocurre: pedir readecuación de contratos, aumento salarial y denunciar que los Pami están hechos pelota”, disparó.
En ese sentido, vinculó la medida con lo que define como un proceso de desfinanciamiento deliberado de los efectores propios. “A partir del 1º de abril nos han quitado 3.000 cápitas, 1.500 del Pami 1 y 1.500 del Pami 2, para dárselas al sector privado”, denunció Gutiérrez.
Según precisó, desde el inicio de la gestión actual ya se habrían retirado cerca de 10.000 cápitas en perjuicio de la obra social estatal. “Nos están achicando, nos están ajustando. Sin afiliados no trabajamos, son nuestras fuentes de trabajo”, advirtió.
La dirigente fue aún más directa al señalar responsabilidades: “Pablo Flores es el responsable de todo lo que está ocurriendo en los policlínicos de Rosario y vino a ese negocio, y lo sostengo”. Por eso interpretó su apartamiento como parte de una estrategia mayor. “Ellos piensan que ‘muerto el perro se terminó la rabia’, pero será peor”, lanzó.
Gutiérrez recordó que cuenta con tutela sindical. “A mí me tienen que hacer un juicio de desafuero antes de echarme. Y principalmente tienen que expresar cuáles son las causas de mi desvinculación”, planteó.
El caso no aparece aislado. Gutiérrez lo inscribió en un escenario más amplio de recorte estatal. “Hoy se vencen 50.000 contratos dentro del Estado nacional. No pasa solo en el Pami”, señaló. Y mencionó conflictos en otros organismos como Ansés y el Ministerio de Trabajo. “Estamos saliendo a denunciar todo lo que está pasando en los organismos nacionales”, indicó.
Desde ATE nacional, el secretario general Rodolfo Aguiar confirmó el estado de alerta y denunció que el despido sería “inminente” y “una represalia por los reclamos que encabeza”. Además, advirtió que podría buscarse “garantizar la impunidad en hechos de corrupción” en los policlínicos rosarinos, y calificó la situación como “una aberración jurídica”.
El dirigente también recordó que la legislación protege a los representantes sindicales de este tipo de medidas. “La tutela sindical establece con claridad que ningún representante puede ser removido ni ver modificadas sus condiciones de trabajo”, subrayó, y anticipó posibles medidas de fuerza si la decisión se concreta.
En ese contexto, el Frente Intersindical Pami Rosario convocó a una movilización para hoy a las 10 en el Anexo Pami 1, en Sarmiento 455. La jornada reunirá a trabajadores y jubilados en defensa de la salud pública y contra el presunto despido de Gutiérrez.
Entre los reclamos, se destacan el rechazo al “vaciamiento sistemático” de los policlínicos, la exigencia de prestaciones dignas, la devolución de cápitas a los efectores propios y la renovación de contratos para el personal precarizado. La consigna que sintetiza la convocatoria es clara: “El Pami es de los jubilados y de los trabajadores”.
Mientras tanto, Gutiérrez anticipó que la movilización servirá para “ventilar todo esto” y visibilizar un conflicto que, según denuncia, combina ajuste, precarización y persecución sindical. “Esto es quirúrgico”, dijo y cerró: “Es por hablar, por salir en los medios y decir lo que está pasando”.

