Desde la presidencia de la Cámara alta se trabaja en una resolución que posibilite que los legisladores de ese cuerpo puedan renunciar al aumento de sus dietas o donar sus sueldos al Hospital Gutiérrez, con el objetivo de bajar la polémica que se generó tras conocerse que los senadores percibirán en mayo 11.500.000. La UCR y los libertarios, ya adelantaron que renunciaran al aumento. UxP todavía no define.
Esta vez, realizó un acuerdo entre el Senado y la Fundación del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez de la Ciudad de Buenos Aires, para que los senadores puedan derivar parte de su sueldo o la dieta entera a esa institución. Se pudo saber que por lo pronto el convenio se realizará solo con el Hospital Gutiérrez, por ser “una institución auditada, tener políticas de transparencia y con personería jurídica”. Habrá que ver si luego se abre la posibilidad de otros convenios con instituciones de otras provincias, lo que podría motivar a más senadores a derivar donaciones a sus distritos.
Desde el bloque de la Libertad Avanza ya adelantaron que no aceptaran el aumento. La jefa de la bancada violeta, Patricia Bullrich, escribió en sus redes sociales: “El pueblo espera de nosotros una respuesta coherente, con nuestros principios. Por eso consideramos que nuestros salarios no deben ser aumentados”.
En el mismo sentido se pronunció el bloque de la UCR que anunció su negativa a percibir un nuevo aumento en las dietas. En un comunicado señaló que los incrementos acordados son necesarios “para acompañar el esfuerzo de los trabajadores que permiten desarrollar nuestras tareas en el Congreso”, pero especifican “que no deberían implicar mejoras para los legisladores, en sintonía con el marco de razonabilidad y moderación que vivimos como sociedad y que compartimos”.
Finalmente, la bancada radical sostuvo que los representantes de los ciudadanos no pueden “estar ajenos al contexto”, ni permitirse gestos “que contradigan el principio de austeridad que pregonamos”.
En junio del año pasado, cuando la Cámara alta percibió un aumento, un grupo de 35 senadores no lo aceptó. Sin embargo, al último tramo de esos incrementos -que se dio en agosto y en noviembre de 2025- todos los sectores decidieron cóbralos.
En el senado, el aumento salarial a los empleados legislativos se traslada de forma directa a los legisladores debido a que, en 2024, ese órgano indexó las dietas de los senadores a la actualización salarial de los trabajadores del Congreso. La situación en la Cámara de Baja es distinta, porque los sueldos de los empleados de esa Casa no están atados a las dietas de los Diputados, lo que determina que actualmente estén cobrando prácticamente la mitad de lo que percibe un senador. Cobran una cifra que no llega a los 6 millones de pesos.
Villarruel, es otra de las que no percibe un sueldo exorbitante. Es que el ejecutivo la castigó con el congelamiento de su sueldo en el año 2024 y la presidenta de la Cámara alta no llega a cobrar 4 millones en bruto. Lo que la tiene hace tiempo disgustada. En sus redes sociales ya se quejó hace tiempo por lo que le pagan: “En breve me pagan dos chirolas y soy vice”.
Desde el bloque Justicialista en el Senado no se pronunciaron al respecto, pero tienen una tradición que es la de no desfinanciar a la política. Sin embargo, se pudo saber que, a varios legisladores, especialmente a los diputados peronistas, el aumento de las dietas les parece demasiado.



