50 años después, florecerán pañuelos
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Se acercan los 50 años del golpe de Estado cívico militar y en el mes de la memoria, los organismos de derechos humanos lanzaron la campaña “Florecerán pañuelos”. La iniciativa convoca a “la sociedad, instituciones, sindicatos, comunidad educativa y organizaciones” civiles a que armen su propio pañuelo blanco, con nombres de detenidos desaparecidos, frases, dibujos, flores, bordados, “para que florezcan historias en todos los rincones del país”.
Uno de los miembros de la comisión directiva de Abuelas, Esteban Herrera, explicó que la idea surgió con la intención de “revalorizar el símbolo que significa el pañuelo para la lucha de los organismos de derechos humanos en la búsqueda de memoria, verdad y justicia”, afirma el “hermano que busca a su hermano” y asegura que la campaña es una manera de invitar a la sociedad toda a “adueñarse de ese símbolo desde las historias particulares”. Aquel que realice su propio pañuelo blanco está invitado a subir fotos a sus redes sociales, etiquetando a las cuentas de @abuelasdifusion, @madresplazademayo, @h.i.j.o.s._capital, @familiares_cap, @nietesorg, @cels_argentina, mencionando los hashtags #FloreceranPañuelos y #50AñosDelGolpeGenocida.
Desde hace varios años, las organizaciones de derechos humanos trabajan para difundir su mensaje y la continuidad de su lucha. Giselle Tepper, integrante de Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio (H.I.J.O.S.), agrega a las palabras de Herrera que “las flores representan la vida, la posibilidad de defender la alegría y también al pañuelo como lugar de recuerdo para “llevar flores”, en referencia a los cuerpos que siguen desaparecidos”, en una lucha que aún continúa para “encontrar a quienes todavía no conocen su identidad”.
A casi 50 años del golpe de Estado, el recambio generacional y la continuidad del mensaje de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo se vuelve una necesidad. Tepper afirma que, como “lamentablemente quienes iniciaron este camino cada vez son menos”, las nuevas generaciones deben “pensar cómo aportar desde nuestro lugar ante la historia para evitar la repetición los crímenes” y continuar con la búsqueda de los desaparecidos, “pero también por las causas que están en el día a día de nuestro pueblo y más en este contexto del país con el gobierno de Milei y Villarruel”.
En este marco, las redes sociales se vuelven un escenario fundamental en el proceso de interpelación de las nuevas generaciones. Karen Maydana, integrante de Nietes Caba-GBA, sostiene que “las redes no son solo una herramienta de difusión”, sino “un territorio político”. Para Maydana, el rol de Nietes es “sostener esa lucha en un contexto donde todo vuelve a estar en disputa, donde los discursos negacionistas intentan relativizar el genocidio o poner en discusión consensos que costaron muchísimo, analiza Karen que justamente llegó a formar parte de la organización a través de las redes sociales. “Es una herramienta que tiene una potencia real. Las nuevas generaciones habitan ese espacio, entonces tenemos que estar ahí. No podemos dejar ese terreno librado de discursos de odio o negacionistas”, asegura y considera que la campaña “Florecerán pañuelos” es una manera de habitar ese espacio.
Giselle Tepper coincide con Maydana: “Los discursos y prácticas de odio y violencia tienen mucho espacio en el territorio digital. Es de alguna manera su lugar de propaganda. Todavía nos queda mucho por resolver a los organismos en ese terreno. No sólo para interpelar a nuevas generaciones, sino a todas”, sostiene la integrante de H.I.J.O.S y remarca: “Entre los usuarios de redes están quienes todavía no conocen su identidad y tienen una familia que los sigue buscando”.
Como representante de Nietes, Karen Maydana toma la responsabilidad y señala que “las juventudes tenemos una responsabilidad enorme porque muchas veces esos discursos de odio apuntan directamente a pibes y pibas qué no dimensionan que hubo un proceso histórico de construcción de memoria, verdad y justicia que fue ejemplo en el mundo”. Para ella, la manera de dar esa discusión es “hablarles desde la cercanía, desde nuestras historias, así ven que de repente no es algo que pasó hace mucho tiempo, sino que nosotros tenemos familiares que fueron desaparecidos. Creo que eso humaniza un poco más la lucha y lo pueden entender”, postula y cierra: tenemos que transformar la memoria en algo activo, actual, incómodo si hace falta”.

