PERGAMINO: CON LA PACIENCIA COLMADA: COMERCIANTES DE AV. ILLIA UNIDOS POR LA INSEGURIDAD

Policiales28 de enero de 2026OtrasVocesOtrasVoces
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La preocupación crece y el descanso ya no es el mismo. Comerciantes de la zona comercial de avenida Illia entre Liniers y la ruta 8, atraviesan días de angustia frente a una reiterada secuencia de robos que, lejos de ser hechos aislados, parecen responder a una modalidad sostenida y que los tiene como punto central.

Según relatan damnificados, los episodios se repiten durante la madrugada, cuando los locales permanecen cerrados y el movimiento en la vía pública es casi nulo. “Terminás la jornada y te vas a tu casa intranquilo, sin poder dormir, porque no sabés con qué te vas a encontrar al otro día”, confió uno de los comerciantes afectados.

 

El denominador común en los hechos es el ingreso por la parte trasera de los locales, ya sea forzando puertas o ventanas. Pizzerías, verdulerías, kioscos, parrillas y salones de eventos figuran entre los rubros alcanzados. En algunos casos, los delincuentes lograron llevarse mercadería y distintos elementos de valor; en otros, escaparon a contrarreloj, dejando parte del botín preparado en patios o sectores traseros.

Uno de los episodios más llamativos ocurrió cuando los propietarios encontraron maples de huevos, bolsas de muzzarella y otros productos listos para ser retirados, pero abandonados en el lugar. “Evidentemente no les alcanzaron las manos o el tiempo”, señalaron.

 

La indignación crece al pensar en la logística delictiva: artículos pesados, bebidas y mercadería específica trasladada en plena madrugada, sin que nadie advierta movimientos extraños. “¿Dónde vas a comprar maples de huevos o muzzarella a esa hora?”, se preguntan los comerciantes, convencidos de que no se trata de robos al azar.

Más allá de las pérdidas económicas, el golpe más duro es el clima de inseguridad permanente que se instaló en la zona. Los damnificados reclaman mayor presencia preventiva y medidas concretas que frenen una seguidilla que ya dejó marcas visibles en varios comercios.

 

Mientras tanto, los comerciantes de avenida Illia amanece cada día con persianas levantándose entre el cansancio, la bronca y la incertidumbre, en una postal que se repite y preocupa a toda la comunidad comercial.