Cierre de otra planta textil

Economia28 de enero de 2026OtrasVocesOtrasVoces
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La industria textil argentina atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años, con un escenario marcado por el estancamiento del consumo interno, la presión de las importaciones y una estructura de costos que limita la competitividad de la producción local. En este contexto, se multiplican los cierres de plantas, las suspensiones y los despidos, con impacto directo en el empleo y en las economías regionales.

Uno de los casos más recientes es el de la empresa Emilio Alal, que anunció el cierre de sus plantas productivas de hilados y telas en Corrientes y Chaco. Según se informó, la compañía comunicó la decisión a más de 260 empleados que fueron desvinculados. La firma —con más de 100 años de trayectoria en el país— explicó que el cierre responde al “actual contexto económico y comercial adverso”, sumado a problemas estructurales que afectan a la industria nacional y que tornan inviable la continuidad de las operaciones en el corto y mediano plazo

Entre los factores señalados, Emilio Alal mencionó la apertura “indiscriminada” de importaciones de hilados, telas y prendas de vestir, tanto nuevas como usadas, la caída del poder adquisitivo, los elevados costos financieros, laborales y energéticos, y la alta carga impositiva. Todo ello, sostuvo la empresa, derivó en una pérdida significativa de competitividad frente a los productos importados.

El caso se suma a una lista creciente de compañías del sector que atraviesan situaciones similares. El Grupo Dass, fabricante de zapatillas para marcas internacionales como Nike, Adidas, Umbro, Fila y Asics, desvinculó recientemente a 43 trabajadores de su planta de Eldorado, en Misiones, y mantiene producción asegurada solo hasta junio. La firma ya había cerrado en enero de 2025 su planta de Coronel Suárez, concentrando su actividad en el norte del país.

También la empresa Eseka S.A., dedicada a la producción de lencería para marcas como Cocot y Dufour, despidió a 140 empleados en los últimos dos meses en su planta del barrio porteño de Parque Chas. La decisión derivó en protestas y momentos de tensión, luego de que la compañía resolviera abonar sueldos, aguinaldos y vacaciones en cuotas.

En el mismo sentido, TN & Platex cerró por tiempo indefinido su planta de Los Gutiérrez, en Tucumán, lo que implicó la suspensión de 190 trabajadores. Si bien fueron desvinculados, la empresa inició gestiones para facilitar su reubicación en otras firmas de la provincia.

Los datos sectoriales confirman la magnitud de la crisis. Según la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la actividad del rubro cayó 24 por ciento interanual en octubre de 2025, muy por encima del retroceso promedio de la industria manufacturera, que fue de 2,9 por ciento. La utilización de la capacidad instalada descendió al 32,5 por ciento, niveles comparables con los momentos más críticos de la pandemia.

El impacto también se refleja en el empleo formal. En septiembre se registraron 105.000 trabajadores en el sector, 8.000 menos que un año atrás. Desde diciembre de 2023, la industria textil perdió más de 16.000 puestos de trabajo registrados, evidenciando un deterioro que, por ahora, no encuentra señales claras de reversión.